Al marketing no le faltan novedades. Cada trimestre trae una nueva herramienta, un nuevo formato, una nueva promesa. Lo que le falta es un filtro.
VA Consulting trata la innovación en marketing como una disciplina. Sometemos cada nuevo método, conjunto de datos y tecnología a una sola pregunta: ¿mejora de forma medible el sistema de marketing —más rápido de gestionar, más claro de gobernar, más justo de comprar—? Si la respuesta es sí, lo adoptamos y lo integramos en nuestra forma de trabajar. Si es no, lo decimos, por mucho ruido que haga el mercado. Decide la evidencia, no la moda. La innovación es uno de los compromisos que definen cómo trabajamos: conócelos todos.
VA Consulting adopta un método solo cuando su efecto se puede medir contra una baseline acordada antes del cambio.
Si no se puede documentar, revisar y entregar a otra persona, no es un método: es una dependencia.
Cobramos honorarios solo de ti. Nada entra en nuestro método porque un proveedor haya pagado por ponerlo ahí.
Lo que adoptamos tiene que ser utilizable por tus equipos, no solo por los nuestros. Un método que solo sabemos ejecutar nosotros no es transferible.
En VA Consulting la innovación no es un laboratorio aparte: atraviesa el propio trabajo. AURA es el workflow manager en el que trabajan nuestros consultores: una sola herramienta, que contiene una base de datos de 5.000+ proveedores clasificados y las funciones que el trabajo exige —clasificación de proveedores, procesos de licitación, comparación de costes, costes diarios sobre base FTE, gestión del presupuesto—.
La base sigue una sola regla: un registro clasificado por razón social, identidad resuelta sobre su número de IVA, en toda la cadena y no solo en las agencias creativas: full service, digital, PR y social, producción y post, POSM e impresión, eventos, tecnología. Un benchmark vale lo que vale el dato que lo sostiene, y una empresa registrada dos veces falsea cualquier comparación que la use.
La misma disciplina da forma a nuestros métodos: cómo hacemos el análisis del gasto de marketing, cómo comparamos los costes de producción con benchmarks, cómo construimos los roster, cómo estructuramos los modelos de remuneración y cómo reportamos el valor —cost saving vs cost avoidance, ambos vinculados a una baseline acordada al inicio—. También da forma a lo que exigimos a los demás: desde que el artículo 50 del Reglamento (UE) 2024/1689 convirtió la declaración y el marcado de los contenidos generados con IA en una obligación que recae sobre la marca, declaración, marcado, propiedad del resultado y derecho de verificación entran en la documentación de licitación y en los contratos con partners que llevamos a la negociación.
Probamos los métodos nuevos primero en nuestro propio trabajo. Llegan a ti cuando aguantan, no mientras seguimos ensayándolos.
La innovación se traduce en mejoras de tu modelo operativo, no en una apuesta por una tendencia.
Detrás de cada propuesta hay datos de proveedores clasificados y costes contrastados con benchmarks.
Gobernamos la ejecución, pero nunca la vendemos, y no tenemos vínculos comerciales con las herramientas ni con las plataformas que tus socios te venden.